
EL CONFLICTO
EN MI PAÍS
Por Alexandra de CairesEN MI PAÍS

Para entender la situación política y social venezolana de hoy, debemos remontarnos al siglo pasado. Así es, el siglo XX, época de cambios; el año 1989, momento en el que se sufre una fractura político social con el Caracazo, que para ser exactos marca el inicio de esta gesta socialista que nos ha llevado a lo que vivimos actualmente.
Pero la historia no nos remite sólo a ese año, sino a todo lo que fue ocurriendo después de ese suceso. La gente cambió su manera de pensar, dejó de creer en lo que venían siendo décadas de bipartidismo, en la que sólo una pequeña élite de la sociedad tenía el poder, y es por esa misma razón que se da un colapso del sistema de partidos, en el que surgen nuevos actores que aparecen justo en ese momento de desesperación por un cambio.
Ahora bien, ese cambio que surgió es el que todos conocemos, que tiene nombre y apellido, Hugo Rafael Chávez Frías, un militar, “revolucionario”, que estuvo preso por golpista y que con esos y otros atributos más llegó a la presidencia. Entonces sí que comenzaron los cambios, en seguida creó una nueva constitución, nuevos ministerios, le cambió el nombre al país y comenzó a despotricar acerca de una visión de gobierno que dejaría atrás al capitalismo y nos convertiría a todos los venezolanos en activistas de un Socialismo, que además viene recargado porque es del siglo XXI.
Todos sabemos que el socialismo es una doctrina o modelo socioeconómico que permanece fuertemente vinculado con el establecimiento de una clase trabajadora organizada, creada ya sea mediante revolución o evolución social, con el propósito de construir una sociedad sin clases, en la que el estado tenga el control de los sistemas de producción. En eso estamos claros, pero este socialismo del siglo XXI ¿con qué se come?, ¿quién lo determina?, ¿qué beneficios nos trae?, ¿nos sacará de la pobreza, inseguridad y desorden en el que está hundido el país?.
Parece que nadie sabe cómo explicar este fenómeno que el Presidente pretende implantar en Venezuela y el resto de Latinoamérica. Ni los más estudiosos de los sistemas políticos y sociales del mundo tienen la certeza con exactitud de qué es lo que viene, sólo sabemos que Chávez está haciendo historia y que si seguimos vamos a parar en un comunismo como el de Cuba, sin avances, en decadencia y polarizados de por vida entre los que queremos nuestra tierra sin distinción y los que se fijan sólo en un color.