miércoles, 25 de abril de 2007

CRÍTICA





EL SHOW DE CHÁVEZ
Por Alexandra De Caires


Los venezolanos quizás seamos unos de los pocos que tienen como jefe de estado a todo un artista de la televisión, protagonista de sus obras y animador por excelencia; todo esto representado cada domingo en su programa “Aló Presidente”, transmitido por el canal del gobierno, Venezolana de Televisión.

Este medio, el televisivo, es el más eficaz de todos, llega de manera inmediata a las masas, te hace sentir identificado con lo que se comunica, por lo tangible de lo visual que sencillamente da credibilidad al asunto; es por eso, que el presidente Chávez escoge este canal para llevar sus discursos y actos cada semana.

“Aló Presidente” es un programa con una supuesta finalidad específica, darle a conocer a los ciudadanos lo que realiza el gobierno en el ámbito social, económico, político, internacional y hasta cultural. Pero como dice el refrán popular, “del dicho al hecho hay mucho trecho”, y el formato de este show dominical tiene otros incisos muy diferentes al deber ser.

El primer mandatario produce cada edición con características muy particulares, primero se presenta como el todo poderoso omnipotente, superhéroe de los más desamparados; segundo, las locaciones siempre son pintorescas y mientras más se muestre el contacto con “el pueblo”, mucho mejor; y tercero la duración es casi siempre mayor a las tres horas, en las que habla de socialismo, antiimperialismo, Simón Bolívar y su inminente vida.

Y es que el Aló Presidente se ha convertido en todo, menos en una forma seria de transmitir lo que nos concierne a todos los venezolanos, que es nuestro bienestar como nación, que debiera estar a cargo del gobierno nacional. Éste es simplemente un show mediático, un espectáculo al que ya estamos acostumbrados tras 8 años del Teniente Coronel en el poder.

Siempre es el mismo discurso, la misma tónica, la misma agresividad y resentimiento en sus palabras, cosa que marca la agenda de los medios al día siguiente. Y es quizás por esta razón que seguiremos viendo a ese Chávez que conocemos, cada domingo protagonizando otra entrega de su momento de fama semanal, que la mayoría de las veces, ni sus propios seguidores disfrutan.

sábado, 31 de marzo de 2007

COLUMNA: HUELLAS DE PAÍS




FRACTURAS Y UNIONES


Por Alexandra de Caires
beale80@hotmail.com

Desde que comenzó el fenómeno conocido como el “Chavismo”, no sólo turbas de personas han seguido la doctrina e ideología proclamada por su fundador, Hugo Chávez Frías, sino que también, han sido varias las toldas políticas que han decidido adoptar la misma postura, ya sea por puro idealismo y compromiso a la revolución, o simplemente por el respectivo puesto en los bancos del poder.

Pero como algunos romances, que no duran toda la vida, este amor también se está desvaneciendo y ya lo vemos fracturarse poco a poco, como una columna que pierde vértebras para aguantarla. Lo cierto es que, los partidos políticos que tanto han idolatrado al Presidente, parecen ya no adorarlo tanto.

Y es que el meollo de todo el asunto erradica en que Chávez quiere juntarlos a todos, arroparlos a todos, subordinarlos y controlarlos a todos a su manera, llamándolos, como él lo ha dicho en diversas oportunidades, el gran Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), que según el propio mandatario les va a servir para “no detener su Revolución”.

Hasta ahora, el PCV, PODEMOS y el PPT, partidos que desde el inicio han apoyado al gobernante, están en el dilema de si adherirse o no a este nuevo grupo, que deja atrás cualquier posibilidad de independencia y autonomía política que ya era bastante difícil de encontrar en ese tipo de partidos del gobierno. El pensamiento único es una realidad y un hecho que lo demuestra es la visita del líder del Partido Comunista Chino en aras de implantar los ideales en pro de la construcción del tan esperado Socialismo del siglo XXI.

En ese sentido, todo está revuelto en el mar de la política nacional y las amenazas constantes del presidente Chávez a los que no decidan entrar en las filas del nuevo partido socialista se observan diariamente en cada uno de sus discursos, hasta el punto de señalar que si continúan por el camino de la división se quedarán solos como “cascarón vacío”. Saquen ustedes sus propias conclusiones.

El Jefe de Estado ya tiene todos los poderes en sus manos y un partido único, sólo es la consagración de una burocracia Chavista, y parte de una estrategia política que avanza cada día más y deja indefensos a los venezolanos, pertenecientes a este suelo, hijos también de esta patria, pero que sencillamente no están de acuerdo con los ideales de esta “revolución”.

miércoles, 21 de marzo de 2007

CRÓNICA





LA RUTA DEL ANTIIMPERIALISMO


Por Alexandra de Caires


El pasado jueves 8 de marzo el presidente de nuestro país Hugo Chávez Frías, emprendió una corta gira por Latinoamérica, que coincidió con la visita del presidente de Estados Unidos George W Bush a ciertos países también de este lado del continente, hecho que ha creado gran controversia, ya que todo parece indicar que ésta es más bien una persecución que pura coincidencia.

Sin embargo, persecución o no, el Presidente venezolano comenzó su ruta entonces por el sur. Primera estación, Argentina, para una visita de poco más de un día, en la que encabezó un acto "antiimperialista" y firmó acuerdos con su par Néstor Kirchner, en momentos en que el mandatario estadounidense estaba en Uruguay.

Luego de haber protagonizado el día viernes un acto “antibush”, organizado por las 'Madres' y agrupaciones "piqueteras" de pobres y desocupados en un estadio de fútbol, con el visto bueno del gobierno argentino, Chávez partió así para su próximo destino, donde también tendría el mejor recibimiento.

Es así como el sábado 10 de marzo hace su visita de dos días a Bolivia donde entregó ayuda humanitaria y celebró un acto político con su colega y aliado boliviano Evo Morales, después de atacar en Buenos Aires el "imperialismo" estadounidense de George W. Bush, de gira por Latinoamérica, y para no perder la costumbre hizo referencia a la nueva batalla que está emprendiendo contra el imperio para liberar los pueblos, discurso que ya hemos oído gran cantidad de veces.

Para continuar su recorrido, el primer mandatario venezolano se dirigió a su siguiente parada y llegó el domingo 11 a Nicaragua, en la misma tónica de representar a los pueblos latinoamericanos en la lucha contra el “imperio” de Bush, además de desembolsar una asistencia de 430 millones de dólares al para ayudar al gobierno de Ortega a resolver los graves problemas económicos, energéticos y sociales que enfrenta el país.

De esa manera, llegó el lunes 12 a su último destino de “la ruta al socialismo”, o “la ruta del antiimperialismo”, como mejor se describe en realidad, esta gira de varios días, que culminó en Haití. Allí visitó un proyecto de saneamiento financiado por nuestro país y ejecutado por militares venezolanos cerca de un barrio pobre de la capital haitiana.

Esta última visita no duró mucho y el mismo lunes en la noche el presidente Chávez abandonó Puerto Príncipe más rápido de lo previsto, para regresar a Caracas de vuelta a sus ocupaciones como Jefe de Estado.

Ahora bien, ¿cuál fue la intención del viaje de Chávez?, ¿qué fines tuvieron esas visitas?, ¿provocación o coincidencia?, ¿nos benefician en cuanto a relaciones exteriores o sólo nos buscan más problemas en el exterior?, ninguna de estas preguntas podemos responderlas estando completamente seguros, lo único que podemos hacer es inferir en lo que nuestros análisis nos dejan, como venezolanos preocupados por nuestra nación.

miércoles, 7 de marzo de 2007

ARTÍCULO




Los intereses de una nación
que el gobierno olvidó


Por Alexandra de Caires


¿Qué pasó con la carne, la leche, el azúcar y los demás alimentos desaparecidos de los establecimientos comerciales?, ¿Dónde están los medicamentos que tanto se necesitan en el sector de la salud?, ¿Qué pasará con la educación de nuestros hijos, con las reformas que se están haciendo? Éstas son algunas de las interrogantes que se realizan actualmente cada uno de los venezolanos, que esperamos respuestas y soluciones a estos temas que deberían ser de interés del gobierno nacional.

En ese sentido, Beatriz Douglas, ama de casa, como muchas madres de nuestro país, dice ser la encargada de realizar el mercado para su familia y ve con preocupación el desabastecimiento de alimentos; comentó que no hay explicación para la retención de divisas y la falta de productos de la canasta básica. “El gobierno debe resolver este problema y no dar excusas, diciendo que hay acaparamiento para no asumir su responsabilidad”, destacó.

Y es que ciertamente llevamos varias semanas viviendo a la espera de la llegada de alimentos que parecen no estar dentro del menú del Presidente, ya que éstos no terminan de aparecer. En el mismo plano, se encuentran los insumos médicos, Edgar Salas, presidente de la Federación Farmacéutica Venezolana aseguró, en entrevista con el canal de noticias Globovisión, que hay escasez entre el 30 y 35% de los medicamentos porque en lo que va de año no se han entregado divisas y no hay materia prima. También denunció que el Ministerio de salud introduce al país fármacos de mala calidad y que producen efectos secundarios.

De esa manera, el gobierno también juega con la salud de los venezolanos, un juego que repite en el campo de la educación, donde simplemente nos deja sin armas para defendernos de la ignorancia, que es la peor enemiga del hombre y de un pueblo sumiso a ideales infundidos y no formados con criterio a través de un aprendizaje libre e intelectual que se debe impartir en todo país democrático. Con las discusiones de reforma de la ley de Educación, lo que se espera, según fuentes oficialistas es que se afiance la ideología socialista desde la etapa escolar.

Las respuestas no han llegado, las soluciones no se ven ni en el horizonte y lo único que está a la vista de todos es que el gobierno que tenemos dejó a su “pueblo”, para preocuparse por sus puestos.


miércoles, 28 de febrero de 2007

PRIMER ARTÍCULO


EL CONFLICTO
EN MI PAÍS
Por Alexandra de Caires









Para entender la situación política y social venezolana de hoy, debemos remontarnos al siglo pasado. Así es, el siglo XX, época de cambios; el año 1989, momento en el que se sufre una fractura político social con el Caracazo, que para ser exactos marca el inicio de esta gesta socialista que nos ha llevado a lo que vivimos actualmente.
Pero la historia no nos remite sólo a ese año, sino a todo lo que fue ocurriendo después de ese suceso. La gente cambió su manera de pensar, dejó de creer en lo que venían siendo décadas de bipartidismo, en la que sólo una pequeña élite de la sociedad tenía el poder, y es por esa misma razón que se da un colapso del sistema de partidos, en el que surgen nuevos actores que aparecen justo en ese momento de desesperación por un cambio.
Ahora bien, ese cambio que surgió es el que todos conocemos, que tiene nombre y apellido, Hugo Rafael Chávez Frías, un militar, “revolucionario”, que estuvo preso por golpista y que con esos y otros atributos más llegó a la presidencia. Entonces sí que comenzaron los cambios, en seguida creó una nueva constitución, nuevos ministerios, le cambió el nombre al país y comenzó a despotricar acerca de una visión de gobierno que dejaría atrás al capitalismo y nos convertiría a todos los venezolanos en activistas de un Socialismo, que además viene recargado porque es del siglo XXI.
Todos sabemos que el socialismo es una doctrina o modelo socioeconómico que permanece fuertemente vinculado con el establecimiento de una clase trabajadora organizada, creada ya sea mediante revolución o evolución social, con el propósito de construir una sociedad sin clases, en la que el estado tenga el control de los sistemas de producción. En eso estamos claros, pero este socialismo del siglo XXI ¿con qué se come?, ¿quién lo determina?, ¿qué beneficios nos trae?, ¿nos sacará de la pobreza, inseguridad y desorden en el que está hundido el país?.
Parece que nadie sabe cómo explicar este fenómeno que el Presidente pretende implantar en Venezuela y el resto de Latinoamérica. Ni los más estudiosos de los sistemas políticos y sociales del mundo tienen la certeza con exactitud de qué es lo que viene, sólo sabemos que Chávez está haciendo historia y que si seguimos vamos a parar en un comunismo como el de Cuba, sin avances, en decadencia y polarizados de por vida entre los que queremos nuestra tierra sin distinción y los que se fijan sólo en un color.